Si no te encuentro, si mientras te busco por las calles oscuras te llegase a pasar algo no me lo perdonaría jamás.
Cansado y sin aliento llego al único sitio donde todavía no había mirado por miedo a hacer cualquier locura por el daño causado. Allí estas, sentada y agotada, mirando el oleaje del amanecer y sintiendo en tu piel esa suave brisa que te acaricia.
Me acerco poco a poco y veo como tus ojos, húmedos y somnolientos, se van cerrando mientras tu cuerpo desciende poco a poco hacia la suave arena. Me siento justo detrás de ti y te rodeo con mis brazos mientras te susurro al oído:
- Descansa tranquila, ya estoy aquí.
Un besazo y SED BUEN@S.
P.D.: Enlace a una entrada anterior.
